Eugenio Amézquita Velasco

En un clima de respeto, orden y paz, Celaya vivió su marcha por la vida, similar a la realizada de manera prácticamente simultánea en 225 ciudades del país y donde las mantas, pancartas e insignias invitaban a vivir la vida, defender al no nacido y la vida de la madre e instar a las autoridades legislativas federales a dejar de lado la eutanasia y respetar la patria potestad, como parte de las acciones promovidas a través del Frente Nacional por la Familia.

Desde las 17:00 horas, hora en que se dio la cita para el inicio de la marcha, decenas de personas vistiendo de blanco y con pañoletas azules, se sumaron a la marcha que dio comienzo a las afueras de las instalaciones de la antigua feria de Celaya, para que, a las 17:30 horas partieran de ese lugar por todo el Boulevard Adolfo López Mateos hasta llegara la esquina con Luis Cortazar, retornar y regresar al punto de partida.

Una larga columna con un contingente de 4,000 a 5,000 personas, entre adultos, niños, jóvenes, personas de la tercera edad, pusieron de manifiesto la defensa de la vida del ser humano en gestación, desde su concepción hasta el final natural de esa misma vida.

Entre los participantes se contó al obispo de Celaya, Mons. Benjamín Castillo Plascencia, que como un ciudadano más y sin encabezar la marcha, se sumó al contingente, señalando en entrevista este detalle interesante además de destacarse que la postura de la Diócesis de Celaya, la cual fue definida hace varios días a través de una circular, es motivar a las personas que cualquier acción que vaya en defensa de la vida sea apoyada.

Francisco Orozco, presidente del Frente Nacional por la Familia en Celaya, señaló que la marcha fue un éxito y que debe ser considerada como parte importante en la postura que existe en la ciudad por mantener y consolidar la vida humana.

La marcha finalizó alrededor de las 19:30 horas, en paz y tranquilidad, contándose con el apoyo de Seguridad Pública y Vialidad para el orden en el desarrollo de la misma, no reportándose incidentes.

Lo que si es un hecho, ratificó Orozco Buchanan, fue la capacidad de convocatoria y que en las dos ocasiones, una en 2016, que se han realizado estas movilizaciones, han superado por mucho cualquiera que en la historia de la ciudad de Celaya se han llevado a cabo.