Parroquia Espíritu Santo, en la colonia Independencia FOVISSSTE.
Eugenio Amézquita Velasco

La Diócesis de Celaya reconoció que dos de sus parroquias -la del Espíritu Santo, en la colonia FOVISSSTE- y la San Juan Pablo II -en la zona de Gran Hacienda- fueron visitadas por los amantes de lo ajeno, dejando tiradas hostias consagradas y desconociendo si se llevaron las sagradas formas para otros fines más perversos.

El secretario canciller y moderador del Obispado de la Diócesis de Celaya, Pbro. Juan Galván Sánchez, manifestó que entre la semana pasada y hasta este momento, estos dos templos parroquiales fueron visitadas por los ladrones, llevándose además de otros elementos de poco valor, los copones que contienen las sagradas formas, que para los católicos, en cada una de ellas está el cuerpo, alma y divinidad de Cristo.


Ambos templos se encuentran en la mancha urbana de la ciudad de Celaya y dijo que "efectivamente nuestros párrocos han informado de estos hechos que nos entristecen y nos preocupan. Es lamentable porque aquí nadie sale ganando. Siempre que hay un robo, todos perdemos porque aparte de lo material, en este caso no es lo más valioso", está primero el Cuerpo de Cristo. "Es un botón de muestra de lo deteriorado que está la sociedad", puntualizó
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"Quisiera decir", señaló el padre Juan Galván, que "en los templos, en muchos templos  no hay objetos de valor. Los copones, donde se guardan las formas consagradas, que son, para nosotros los cristianos, está Dios en la persona de su Hijo Jesucristo, son de materiales, disculpándome, corrientes. Están brillositos, pero no todo lo que brilla es oro".

"Alguien pudiera pensar que son materialmente valiosos pero no es así, y menos donde el templo está en construcción y sin piso. No por minimizar las obras, sino porque los templos se construyen a base" de eventos como "la kermess, la venta de enchiladas y luego, el vaso sagrado apenas, dignos, sin despreciar, pero no tienen un valor material elevado".

Cuasi Parroquia Espíritu Santo. COl. Geovillas Los Sauces
Reconoció que cumplen con las funciones litúrgicas "pero eso no significa que sean de mucha calidad. No como en otro tiempo, como cuando los perros se amarraban con longaniza", sonrió el sacerdote.

Puntualizó que "hoy la Iglesia está  muy empobrecida desde punto de vista material y esto lo vemos en los actos litúrgicos, con ornamentos de telas dignas pero sencillas". Al cuestionarle si esto se observa también en la limosnita de la canastita en Misa, señaló que "así se ve; basta que la gente vaya a ciertos templos y no hay mucho que robarse".

Reiteró que "aquí lo lamentable, es el hecho en sí, que personas sin escrúpulos y en algunos casos, sin generalizar, con mala fe. Hoy se habla de cierto desprecio por lo sagrado, actitudes sacro fóbicas. Eso preocupa. Aquí nadie gana, todos perdemos y a propósito de estos hechos que lastiman a la comunidad y más a los católicos, tendríamos que hacer profunda reflexión: la religión no es nociva a la sociedad, la religión y en particular la" cristiana de la Iglesia Católica, señaló, "tiene mucho que ofrecer a la comunidad, no es una religión nueva y ha dado muestras de contribución a consolidar los lazos entre los ciudadanos".

"Ojalá que seamos conscientes de ello. Hoy sí hay situaciones complicadas pero la Iglesia tiene mucho que ofrecer. En las colonias, es el centro de la comunidad: se congregan niños, ancianos, y algunos matrimonios ahí se generaron. El templo es sitio de encuentro, de reunión espontánea, natural. Quiero decirlo en voz alta, tiene mucho que ofrecer". En "una sociedad fragmentada, dividida", en la "Iglesia se busca la unidad, el diálogo".

"Es una propuesta que mucho puede ayudar a orientar una sociedad que, como dicen los analistas, está en decadencia".

¿Presencia de sectas satánicas o grupos oscuros?

Interrogado sobre el hecho de que en la entrevista deja ver las vertientes, la del robo simple pero también el hecho de que no se desconoce que existen sectas satánicas, sectas oscuras que donde se hace concurso para alcanzar cierto nivel o grado mediante el robo de las Sagradas Formas, manos negras de ataque a la Iglesia para acabarla más, el sacerdote expresó que "no tengo elementos para decirlo de esa manera. No se descartaría pero no podríamos inferir que así fue. Hay la esperanza que no llegue a ese extremo la maldad, porque si no, agravaría la situación. Ojalá sea un ladrón a quien le interesaba el copón porque lo vio brillante, pero ojala no halla ese grado de maldad, ojala que nos ea así. Si así fuera, que triste y lamentable y eso implicaría que la sociedad tienen grandes retos y desafíos para orientarlo en la búsqueda del bien común".

Tras recordarse el caso del sacrilegio a la Catedral de Celaya hace casi 40 años, y en donde se generó el robo de parte de la custodia monumental y llevarse el Santísimo Sacramento, en donde hubo actos de desagravio, se cuestionó si precisamente habrá este tipo de acciones, explicó que "siempre que sucede esto, el obispo instruye a los párrocos y a quien coordina a la Adoración Nocturna, en este caso el padre Samuel Sandoval, porque profanar las hostias sagradas, es uno de los 5 delitos graves dentro de la Iglesia, porque es profanar al mismo Cristo".

Estamos obligados a respetar las normas canónicas sobre todo como bautizados, reconoció. Dios ha dado muestras de su presencia, cada misa es un milagro, pero incluso en fechas recientes ha habido milagros eucarísticos en donde a los ojos humanos las hostias se convierten en carne de un corazón humano.

Sobre las penas canónicas, aunque para algunos pareciera autoritaria, pero tienen la importancia de hacer notar la gravedad del caso y reprobables, se tiene la pena y que es la excomunión.

Señaló que arrojar con desprecio las hostias al piso, que según la expresión es canónica, es excomunión reservada a la Santa Sede. Es grave arrojar las hostias al piso porque al menos para los católicos, es Dios mismo el que está ahí presente. Hay testimonios de gente honesta y seria, de científicos que han corroborado la presencia de carne humana. El boliviano Ricardo Castañón, un hombre que durante su juventud fue ateo y que hoy es converso convencido de la presencia real de Cristo porque el tuvo la fortuna de corroborarlo desde el punto de vista científico.

Reconoció que este hecho lastima a la Iglesia Católica tanto en las parroquias como en la Diócesis de Celaya, y sí, a la Iglesia en el mundo.

Dar la vida por la Eucaristía

EN otro momento, el sacerdote diocesano expresó que al contrario de estos lamentables hechos, la actitud del amor a la Sagrada Eucaristía debe ser tal, de hasta dar la vida por la misma, eun acto de fe y reconocimiento a la presencia viva de Jesús en la Sagrada Eucaristía.

Recordó a San Tarcisio, primer mártir de la Eucaristía, considerado el patrono de quienes hacen la primera comunión y de los monaguillos.

Precisó que fue en Roma, en la Vía Apia, el martirio de San Tarcisio, acólito. Los paganos le encontraron cuando transportaba el sacramento del Cuerpo y Sangre de Cristo y le preguntaron que llevaba. Tarsicio, se negó a responder; los paganos le apedrearon y apalearon hasta que exhaló el último suspiro, pero no pudieron encontrar el sacramento de Cristo ni en sus manos, ni en sus vestidos. Los cristianos recogieron el cuerpo del mártir y le dieron honrosa sepultura en el cementerio de Calixto.

En un poema, el Papa San Dámaso, del siglo IV cuenta que Tarcisio prefirió una muerte violenta en manos de una turba, antes que "entregar el Cuerpo del Señor". Lo compara con San Esteban, que murió apedreado por su testimonio de Cristo.

El hecho del martirio de San Tarcisio es histórico, pero no consta que fuese niño acólito como dicen algunos. Normalmente son los sacerdotes o diáconos los que llevan la Eucaristía a los que no pueden ir a la Santa Misa y la referencia a San Esteban hace pensar que Tarcisio fuese diácono. Pero la Iglesia puede confiar la Eucaristía a un laico en caso de verdadera necesidad.

Según la tradición al joven Tarcisio se le confió llevar la comunión a algunos cristianos que estaban prisioneros, durante la persecución de Valeriano.

El santo fue sepultado en el cementerio de San Calixto. No se ha identificado su sepultura. La iglesia de San Silvestre in Capite dice tener su reliquia.